La isla de Fuerteventura se caracteriza por su clima árido, donde el sol brilla casi todo el año y el viento es constante. Para protegerse del resplandor se recomienda usar bloqueador SPF 50+, gorra y una sudadera ligera para la noche, cuando la brisa se vuelve más fresca. Las playas atlánticas pueden presentar olas y corrientes peligrosas; es esencial respetar la señalética de banderas y evitar zonas aisladas sin supervisión. El euro es la moneda oficial, el español predomina aunque el inglés se escucha en áreas turísticas, y la circulación se realiza por la derecha.
Del norte de arena al interior volcánico
Las dunas de Corralejo y el encanto de El Cotillo
En el extremo norte, el Parque Natural de las dunas de Corralejo ofrece un paisaje de arena blanca que se funde con el mar. Llegar es sencillo: basta con aparcar en los aparcamientos habilitados y caminar. La luz del amanecer o el atardecer realzan los tonos dorados y reducen el calor. A pocos minutos hacia el oeste, El Cotillo sorprende con dos caras: al sur, extensas playas de surf bajo imponentes acantilados; al norte, tranquilas lagunas de aguas poco profundas, perfectas para niños.
Calderón Hondo y la visita a la Isla de Lobos
El cráter volcánico de Calderón Hondo, cerca de Lajares, permite una caminata breve pero sorprendente, con vistas al interior de la isla y la posibilidad de observar ardillas morunas sin alimentarlas. Desde Corralejo, el salto a la Isla de Lobos es imprescindible, pero se necesita un permiso gratuito del Cabildo. Este se solicita online a través de LobosPass, seleccionando día y turno; solo hay aproximadamente 200 plazas por turno, y las reservas se abren pocos días antes. El embarque se hace desde el muelle de Corralejo, y el billete de barco no incluye el permiso.
Corazón histórico: Betancuria y los miradores
Betancuria, la primera capital de Canarias
Situada en un valle protegido, Betancuria fue la primera capital de las islas canarias en el siglo XV. Su arquitectura de piedra, la iglesia de Santa María y el convento en ruinas permiten respirar historia en menos de una hora. No pierdas la oportunidad de probar el queso majorero en alguna de sus queserías locales.
Miradores y cuevas de Ajuy
La carretera que sube a Betancuria atraviesa varios miradores, como los de Guise y Ayose o Morro Velosa, donde los paisajes áridos y oscuros contrastan con el azul del océano. Más al oeste, el pueblo pesquero de Ajuy brinda una playa de arena negra y, a diez minutos de caminata, unas imponentes cuevas marinas erigidas sobre rocas prehistóricas. Se recomienda calzado cerrado y vigilancia constante de los niños en los bordes.
El sur salvaje: Cofete, Sotavento y las Salinas
Cofete y la carretera de tierra
La inmensidad de Cofete se extiende al pie de la península de Jandía, con arena virgen y la enigmática Villa Winter. El acceso se realiza por una pista de tierra de unos 18 km desde Morro Jable; muchas empresas de alquiler excluyen daños en este tipo de caminos, por lo que conviene revisar la póliza antes de partir. La playa carece de servicios y las corrientes son fuertes, por lo que no se recomienda el baño.
Sotavento y la laguna de Risco del Paso
En la costa sur, la laguna de Risco del Paso se forma en marea baja, creando un amplio espejo de agua entre la arena y el mar. Es el epicentro del windsurf y el kite surf en la isla, y una de las playas más fotogénicas de las Canarias.
Salinas del Carmen y el Faro de la Entallada
Entre Caleta de Fuste y Las Playitas, las Salinas del Carmen conservan su actividad tradicional y albergan un pequeño museo que muestra el proceso de extracción de sal. A pocos metros, el Faro de la Entallada se alza sobre un acantilado, marcando el punto más cercano de la isla a África.
Consejos operativos para el viajero
Para recorrer Fuerteventura de forma cómoda, el alquiler de coche es indispensable; la distancia entre Corralejo y Morro Jable supera la hora y cuarto. Llevar una sudadera ligera ayuda a enfrentar los cambios bruscos de temperatura en los miradores. Los mercadillos más populares son el de Corralejo (martes y viernes por la mañana) y el artesanal de Lajares (sábados). En cuanto a la seguridad, respeta siempre las banderas en la playa, lleva escarpines si la zona lo requiere y no recojas arena ni piedras de áreas protegidas. Por último, lleva algo de efectivo para los pueblos más remotos, aunque la mayoría de establecimientos aceptan tarjetas.



