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6 septiembre 2026

El debate sobre el estatus colonial de Canarias en el siglo XXI

Canarias, con su parlamento y participación en elecciones nacionales, parece una región española más. Sin embargo, un análisis más profundo revela dinámicas coloniales persistentes.

El debate sobre el estatus colonial de Canarias en el siglo XXI

Canarias, con su parlamento autonómico y participación activa en las elecciones nacionales y europeas, parece encajar perfectamente dentro de la estructura política española. Sin embargo, un análisis más profundo revela una realidad más compleja y controvertida.

La pregunta que muchos se hacen es: ¿Canarias dejó de ser una colonia o nunca cesó de serlo? Para responder a esta interrogante, es necesario examinar tanto el marco jurídico como las dinámicas económicas y políticas que caracterizan a las islas.

El marco jurídico: más allá de las apariencias

Desde un punto de vista jurídico, Canarias está integrada en España como comunidad autónoma con ciudadanos que disfrutan de la ciudadanía española y representación en las instituciones del Estado. Sin embargo, este estatus formal no cuenta toda la historia.

La Resolución 1541 de la ONU conocida como la Doctrina del Agua Salada establece que un territorio es una colonia si su pueblo no ha alcanzado un nivel pleno de autogobierno. En el caso de Canarias, la separación geográfica es clara, pero lo decisivo es si el pueblo canario puede decidir libremente su estatus político sin coerción externa.

Aunque Canarias no figura en la lista de Territorios No Autónomos (TNA) de la ONU, esta exclusión fue el resultado de un proceso político y diplomático activo por parte de España, con eventos controvertidos como el atentado contra Cubillo en Argel en 1978.

Dinámicas económicas: la colonialidad interna

Más allá del marco jurídico, es posible analizar Canarias desde la perspectiva de la economía política. Aunque no está reconocida como una colonia en sentido formal, las islas presentan rasgos claros de colonialidad interna.

Canarias tiene una dependencia comercial extrema de la península, con alrededor del 80% de sus importaciones provenientes de España. Además, el régimen fiscal especial (REF, IGIC, AIEM, ZEC) funciona en la práctica como un mecanismo de extracción de rentas para grandes empresas españolas.

La economía canaria se caracteriza por una especialización en turismo con fuga de capitales, subordinación geopolítica y de seguridad a los intereses del Estado central, y una asimilación cultural que folkloriza la identidad local. Estos factores contribuyen a una desigualdad social que contrasta con la riqueza generada por el sector turístico.

Historia y geopolítica: un contexto complejo

La historia de Canarias se remonta a más de cinco siglos, con una conquista que comenzó en 1402 y culminó en 1496. Las islas fueron pobladas por bereberes no islamizados, y su ubicación estratégica las convirtió en un punto clave para la conquista de América.

Hoy en día, Canarias enfrenta tensiones geopolíticas, como las reclamaciones territoriales de Marruecos y la disputa por recursos marítimos, como el monte submarino Tropic, rico en minerales estratégicos para la fabricación de coches eléctricos.

La sociedad canaria es un crisol de culturas, con fuertes aportes andaluces, portugueses y subsaharianos. Esta diversidad cultural y la historia única de las islas añaden capas de complejidad al debate sobre su estatus político.

El debate sobre el estatus de Canarias sigue abierto, con implicaciones jurídicas, económicas y geopolíticas que continúan evolucionando.

Autor

Lucía Marín

Lucía Marín es editora de viajes especializada en escapadas de playa y costa. Lleva una década recomendando cuándo y adónde ir segun el tiempo.