En plena era digital, España se enfrenta a un desafío significativo: la digitalización de sus empresas avanza a un ritmo más lento que el de sus vecinos europeos. Aunque las compañías altamente digitalizadas están impulsando el empleo, la economía española sigue anclada en sectores tradicionales que limitan su crecimiento.
El Ministerio de Transformación Digital dirigido por Carmen López ha invertido 4.656 millones de euros en el Plan de Digitalización de Pymes pospandemia, pero los resultados aún no reflejan el esfuerzo. Las empresas de alta digitalización representan solo el 21,2% del PIB, muy por debajo del 24,3% de la media europea.
Sectores tradicionales vs. innovación tecnológica
Un informe de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) revela que el 37,9% del PIB español proviene de sectores de baja digitalización, como la alimentación, la energía, la construcción y la hostelería. Esta cifra es significativamente superior al 31,5% de la media europea, colocando a España como el tercer país de la UE con mayor dependencia de estos sectores, solo por detrás de Grecia y Rumanía.
La paradoja radica en que estos sectores tradicionales, a pesar de su baja digitalización, obtienen mayores márgenes de beneficio. Mientras que los sectores poco digitalizados registran un margen de beneficio bruto del 8,6%, los sectores más digitalizados solo alcanzan el 6,7%. Esta alta rentabilidad sin esfuerzo desincentiva la inversión en tecnología y modernización.
Empresas gacela y elefante: dos realidades económicas
El informe distingue entre dos tipos de empresas: las gacela caracterizadas por su rápido crecimiento y presencia en sectores de alta digitalización, y las elefante grandes corporaciones tradicionales que dominan sectores menos digitalizados. Las empresas gacela, aunque líderes en creación de empleo, son demasiado pequeñas para competir a gran escala. Por otro lado, las empresas elefante operan en mercados con elevadas barreras de entrada y escasa competencia, lo que frena la transformación digital.
Entre 2013 y 2026, los sectores de alta digitalización experimentaron un crecimiento anual del 4,6% en empleo, superando a los sectores de digitalización media o baja. Sin embargo, las empresas gacela en sectores poco digitalizados generan el 16,4% del empleo, frente al 11,9% en sectores altamente digitalizados. Esto refleja que, aunque las empresas tecnológicas son más dinámicas, las tradicionales aún dominan el mercado laboral.
Barreras regulatorias y falta de competencia
El estudio señala que la alta rentabilidad de los sectores poco digitalizados se debe a barreras regulatorias y falta de competencia. Sectores como la energía y el transporte urbano de pasajeros están altamente regulados, limitando la entrada de nuevos competidores. Además, empresas en posiciones de dominio en mercados locales, como la hostelería, disfrutan de ubicaciones privilegiadas que limitan la competencia.
Para impulsar la digitalización, el informe recomienda reformas que reduzcan las barreras regulatorias y fomenten la apertura de mercados. Esto permitiría que la transformación digital se traduzca en mayor crecimiento económico y creación de empleo de calidad.



