En octubre de 2026, la Asociación Española de Normalización (UNE) y SEGITTUR anunciaron la aprobación de la ISO 20525:2026 la primera norma internacional que define un lenguaje común para los destinos turísticos. El documento surge del comité técnico ISO/TC 228, cuyo secretariado está a cargo de UNE, y se dirige a aquellos destinos que ya están inmersos en procesos de transformación digital. La iniciativa pretende armonizar la forma en que la información sobre lugares, servicios y experiencias se representa y se intercambia entre plataformas tecnológicas de todo el mundo.
Esta norma no solo constituye un avance técnico, sino que también refleja el papel proactivo de España en la definición de estándares globales para el sector turístico. La experiencia acumulada en proyectos nacionales, como la referencia UNE 178503:2022 sobre semántica aplicada a destinos inteligentes, ha sido clave para elaborar un modelo que pueda ser adoptado por administraciones, operadores y desarrolladores de soluciones digitales fuera de la Península.
Qué es la ISO 20525:2026 y cómo funciona
La ISO 20525 establece una estructura semántica común que incluye terminología, jerarquías y relaciones entre conceptos turísticos. Gracias a esta base, los datos pueden ser interpretados por máquinas, lo que permite que diferentes sistemas los enlacen de manera automática. La norma está diseñada para ser adaptable cada administración o destino puede ampliar el modelo con sus propios espacios de nombres, incorporando conceptos locales sin romper la compatibilidad internacional.
Base semántica y adaptabilidad
El núcleo de la norma se compone de un vocabulario estandarizado que cubre elementos como atracciones, alojamientos, eventos y servicios auxiliares. Al asignar un significado preciso a cada término, se elimina la ambigüedad que suele generar la integración de fuentes dispares. Además, la capacidad de añadir extensiones propias permite que destinos con características singulares, como rutas de senderismo en montaña o festivales gastronómicos, mantengan su identidad mientras se comunican dentro del marco global.
Impacto en el sector y actores involucrados
Los principales beneficiarios son los destinos que están avanzando en su digitalización los gestores y publicadores de datos turísticos, y los operadores de plataformas de información. Entre los efectos más relevantes destacan la mejora de la interoperabilidad entre sistemas, la homogeneización de la información disponible para los viajeros y la posibilidad de crear aplicaciones y servicios más personalizados. La inteligencia turística también se ve reforzada, pues los analistas pueden extraer insights más fiables al trabajar con datos estructurados y coherentes.
Beneficios para destinos y plataformas
Con la ISO 20525, los destinos pueden ofrecer información consistente en portales web, apps móviles, asistentes de voz y cualquier otro canal digital. Los desarrolladores, por su parte, ganan un marco de referencia que simplifica la integración de nuevas fuentes de datos y acelera la puesta en marcha de soluciones innovadoras. Además, el estándar potencia la toma de decisiones basada en datos, al facilitar la agregación y el análisis de indicadores turísticos a escala internacional.
La publicación de la norma también refuerza el ecosistema de innovación impulsado por SEGITTUR, que incluye la Plataforma Inteligente de Destinos (PID) y la Plataforma de Innovación Abierta (PIA). Estas iniciativas ofrecen un espacio de datos donde la ISO 20525 sirve como columna vertebral para la interoperabilidad, favoreciendo la colaboración entre startups, empresas tecnológicas y administraciones públicas.



