El documental 200 vidas. Paco Rabal ha sido presentado en la sección Made in Spain del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, cerrando la muestra con una doble conmemoración: el centenario del nacimiento del actor y el vigésimo quinto aniversario de su fallecimiento. Dirigida por Vanesa Benítez, la película se sustenta en material nunca exhibido antes, como casetes de audio y películas caseras en Super-8, que permiten al propio Rabal narrar su propio camino.
El proyecto y su concepción
Benítez, cineasta sevillana nominada al Goya, encontró la chispa del proyecto en una caja dorada que contenía alrededor de ochenta cintas de audio y varios rollos de Super-8 guardados por la familia del actor en Águilas. Tras escuchar esas grabaciones, la directora decidió construir una biografía sonora que uniera la voz del actor con imágenes inéditas de sus viajes, rodajes y momentos cotidianos. La investigación se apoyó en el archivo Rabal-Balaguer, digitalizado por la comunidad autónoma para celebrar el centenario, y contó con la colaboración de la esposa del intérprete, Asunción Balaguer, quien clasificó meticulosamente fotos, recortes y notas.
Un recorrido por la filmografía y la vida del actor
La cinta traza la evolución de Paco Rabal desde la humilde Cuesta de Gos, una pedanía minera de Águilas, hasta su condición de galán internacional. Se destacan sus papeles en Nazarín y Viridiana junto a Luis Buñuel, así como su participación en obras de directores como Antonioni, Visconti, Chabrol o Friedkin. Entre los momentos cumbre se menciona el reconocimiento en el Festival de Cannes por su interpretación de Azarías en Los santos inocentes. El documental también explora su compromiso político bajo la dictadura franquista y sus reflexiones sobre la identidad murciana que, según su hijo Benito, nunca perdió.
Testimonios y voces que acompañan al relato
Más de veinte figuras del cine internacional aportan su recuerdo a la obra. Directores como Gonzalo Suárez y Arturo Ripstein, y actrices como Victoria Abril, Ana Belén y Eulalia Ramón, describen distintas facetas del intérprete, desde el galán de los años 50 hasta el hombre sensible que grababa escenas en la piscina con Buñuel. Estas intervenciones, insertadas entre los fragmentos de Super-8, crean un diálogo temporal que muestra cómo el artista se mantenía conectado con su tierra natal mientras recorría París, Roma y Ciudad de México.
Estreno, distribución y apoyo institucional
Tras su debut en San Sebastián, el documental se estrenó mundialmente en el Palacio de la Prensa de Madrid y, a partir del viernes 23 de octubre, se proyecta en salas de cine de toda España, incluyendo el cine Centrofama de Murcia. Además, está disponible en la plataforma Movistar+. La producción está a cargo de José Antonio Hergueta, José Egea y Carlos Belmonte, bajo los sellos de MLK Producciones (Málaga) y Horizon Media (Murcia), con coproducción de Francia y México. El proyecto recibió el respaldo de instituciones como la Consejería de Cultura de Murcia, el ICAA, la Región de Murcia, la Fundación SGAE y el Ayuntamiento de Águilas, así como la participación de RTVE, Canal Sur y La 7.
El legado que la cinta busca perpetuar
El título, 200 vidas, alude a la cifra de obras que integran la filmografía del actor, una trayectoria que supera los doscientos títulos y que, según el propio Rabal, constituye «un master en el cine del siglo XX». La película no pretende enumerar cada película, sino destacar la magnitud del artista, su capacidad para transitar entre papeles tan dispares como Juncal y Azarías, y su inquebrantable vínculo con el paisaje árido de la Cuesta de Gos, que reaparece en varios fragmentos de Super-8. En última instancia, 200 vidas. Paco Rabal invita al espectador a redescubrir a un hombre tan grande como el cine que ayudó a construir.



