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23 septiembre 2026

Málaga recibe al misterioso yate Ammora y al lujoso Infinity

El puerto de Málaga acoge al misterioso Ammora con bandera palestina y al lujoso megayate Infinity, revelando curiosidades y detalles inéditos.

Málaga recibe al misterioso yate Ammora y al lujoso Infinity

El puerto de Málaga se ha convertido en el punto de encuentro de dos embarcaciones que, a primera vista, parecen pertenecer a mundos diferentes pero comparten la misma curiosidad pública. Por un lado, el yate Ammora llamó la atención por una serie de irregularidades en su identificación; por el otro, el megayate Infinity arribó para una fase de mantenimiento antes de iniciar su temporada en el Caribe.

El Ammora: un yate con identidad camaleónica

Amarrado en la zona este del muelle dos, el Ammora se distingue por portar la bandera de las Islas Cook, a pesar de estar construido en los astilleros italianos Maiora. Lo más llamativo es la ausencia de la inscripción obligatoria del puerto de registro bajo el nombre del barco, una normativa internacional que aquí no se respeta. Como si fuera una declaración silenciosa, el crucero sustituyó la tradicional bandera española por una de Palestina generando interrogantes entre los observadores del muelle.

Además del casco principal, el Ammora despliega una lancha auxiliar llamada Patrina II cuyo nombre reaparece en un aro salvavidas ubicado en estribor. Estos detalles –la lancha, el aro y la bandera– constituyen pistas que podrían revelar la historia reciente del yate, aunque las bases de datos de embarcaciones recreativas internacionales aún no lo registran.

Infinity: el gigante holandés que se somete a mantenimiento en Málaga

El Infinity es un megayate de 117 metros entregado en 2022 por los astilleros neerlandeses Oceanco. Propiedad del empresario estadounidense Eric Smidt presidente de la cadena de ferreterías Harbor Freight, el barco llega al muelle uno para una parada técnica que se prolongará varias semanas. Con un valor estimado de 260 millones de euros, el Infinity representa una de las embarcaciones privadas más caras del planeta.

Equipado con dos motores Rolls-Royce, el Infinity alcanza una velocidad máxima de 20 nudos y una autonomía superior a 4 500 millas náuticas. En su cubierta principal dispone de una piscina, una sala de cine, un club de playa y dos helipuertos (uno en proa y otro en popa). La capacidad de la tripulación es de 36 profesionales que atienden a 16 invitados distribuidos en ocho camarotes. El coste de operación anual ronda los 20 millones de euros.

Junto al Infinity, Smidt también posee el yate de apoyo Intrepid (69 m), que funciona como garaje flotante con hangar para helicópteros, centro de buceo y una pequeña unidad hospitalaria. La presencia de estas dos embarcaciones ha despertado especial interés entre los aficionados a la náutica de lujo que frecuentan la zona.

Ambas naves, aunque muy distintas en tamaño y propósito, subrayan el carácter cosmopolita del puerto de Málaga. El Ammora muestra cómo los símbolos —como una bandera— pueden convertirse en foco de debate político y marítimo, mientras que el Infinity ilustra la logística que implica mantener a flote un tesoro tecnológico de cientos de millones de euros. Observadores y fotógrafos encuentran en estos muelles un verdadero escaparate de curiosidades náuticas que, sin duda, seguirán alimentando la conversación pública durante las próximas semanas.

Autor

Carla Vidal

Carla Vidal escribe sobre ciudades y cultura. Sabe emparejar un destino con el clima de la semana, de plazas soleadas a dias de museo sin lluvia.