El Bernina Express es el epítome del dicho “lo importante es el viaje, no el destino”. Este tren panorámico atraviesa los Alpes suizos y laurea de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, gracias a una ingeniería que combina túneles, viaductos y pendientes de hasta el 7 % a lo largo de 144 km.
¿Qué es el Bernina Express y cuál es su trazado?
En primer lugar, es vital distinguir entre la línea del Bernina y el Bernina Express. La línea constituye los raíles y está dividida en dos tramos: la ruta Albula que une Chur con St. Moritz y la propia línea Bernina que conecta St. Moritz con Tirano en Italia. El servicio pintoresco, conocido también como Trenino Rosso recorre principalmente el segundo tramo, aunque es posible prolongar el viaje hasta Chur sin cambiar de tren.
Construida en 1910, la vía cuenta con 196 puentes y viaductos, 55 túneles y una altitud máxima de 2 253 msnm en la estación Ospizio Bernina. No utiliza un sistema de cremallera, lo que la convierte en la línea ferroviaria más alta de Europa sin este mecanismo.
Cómo planificar el viaje: precios, billetes y horarios
El billete base de la línea varía según el tramo y la clase. Un trayecto ida y vuelta entre Tirano y St. Moritz cuesta 66 CHF en segunda clase y 114 CHF en primera (tarifas 2023-2024). Al reservar el Bernina Express se debe añadir un suplemento de 20-28 CHF, independiente de la distancia. En total, el precio oscila entre 53 y 61 CHF en segunda y entre 77 y 85 CHF en primera, según la temporada.
Para los viajeros que pretenden usar el tren varias veces en el mismo día, el Saver Day Pass resulta una opción económica: permite subir y bajar de cualquier tren regional hasta las 5 a.m. del día siguiente y funciona como billete “normal” para el Bernina Express, al que sólo se le añade el suplemento panorámico.
Los horarios dependen de la estación del año; en temporada baja apenas hay dos servicios diarios, mientras que en verano la frecuencia aumenta. Se recomienda consultar la página oficial para confirmar la disponibilidad y reservar con antelación, sobre todo si se desea el “último minuto”, disponible a partir de seis días antes del viaje.
Atracciones, paradas recomendadas y mejores momentos para el viaje
El trayecto ofrece paisajes que merecen detenerse. Entre los puntos destacados están el viaducto circular de Brusio el lago di Poschiavo el mirador de Alp Grüm (a 2 569 msnm) y el glaciar Morteratsch. En Alp Grüm el tren hace una pausa de 15 minutos, perfecta para capturar fotos del tren cruzando el panorama alpino.
Los amantes de la fotografía pueden aprovechar la ventana panorámica del vagón, que cubre casi todo el lateral y se curva en la parte superior, ofreciendo vistas sin obstrucciones. Si se prefiere abrir la ventana y sentir el viento, los trenes regionales permiten esta opción y, en verano, incluso cuentan con vagones descubiertos.
En cuanto a la mejor época, cada estación aporta su encanto: primavera y verano revelan flores y lagos cristalinos; el otoño tiñe los bosques de ocres y rojizos; y el invierno cubre todo de nieve, resaltando el rojo de los vagones. Entre finales de octubre y principios de mayo la frecuencia del Bernina Express disminuye, por lo que conviene planificar con antelación.
Para quienes deseen ampliar la aventura, el bus Bernina Express parte desde Tirano y recorre los viñedos de la Valtellina hasta Lugano, cruzando el lago de Como. Asimismo, el Swiss Travel Pass incluye viajes ilimitados en trenes, autobuses y barcos suizos, y también cubre el suplemento del Bernina Express, lo que lo hace ideal para itinerarios más extensos.
Finalmente, si el objetivo es combinar comodidad y flexibilidad, una estrategia eficaz consiste en tomar el tramo regional de Tirano a St. Moritz en ida y regresar en el Bernina Express, usando un Saver Day Pass para cubrir ambos trayectos sin coste adicional de billete base.



