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16 octubre 2026

Tennengau, Austria: pueblos pintorescos, rutas y gastronomía

Una ruta entre sal, alpinos y tradición culinaria en el corazón de Austria.

Tennengau, Austria: pueblos pintorescos, rutas y gastronomía

Hace once años, mientras mis hijos jugaban en un trineo de verano en Abtenau, descubrí que la zona que rodea a Salzburgo guarda un nombre propio y una historia que pocos viajeros conocen: el Tennengau. Hoy, a distancia de la vibrante ciudad de Mozart, este territorio ofrece una combinación única de paisajes alpinos, patrimonio minero y cultura gastronómica que merece una visita más profunda.

Geografía y origen salino del Tennengau

El Tennengau coincide administrativamente con el distrito de Hallein y se sitúa justo al sur de la capital austriaca, entre el macizo del Dachstein y los pastos alpinos del monte Osterhorn. El río Salzach y su afluente Lammer han tallado valles y desfiladeros que parecen sacados de un cuento. En total, catorce localidades conforman la zona, desde Hallein hasta los pequeños pueblos de montaña como Scheffau o Russbach.

La >sal< es la protagonista histórica de la región. Desde hace más de 2.500 años, los celtas extraían el llamado "oro blanco" en la montaña de Dürrnberg hoy parte de Hallein. Ese legado se conserva en el Museo Celta de Hallein donde se exhiben vajillas funerarias y la famosa jarra de pico celta. La mina sigue viva como Salzwelten Salzburg una atracción turística que permite recorrer los túneles donde la sal ha sido la fuerza económica del territorio.

Pueblos emblemáticos y actividades al aire libre

Golling an der Salzach es mi punto de partida favorito. Su casco histórico, con fachadas pastel, está dominado por la Burg Golling una fortaleza que hoy acoge conciertos y eventos de música electrónica, como los sets del DJ local Toby Romeo. A pocos pasos del centro, un sendero fácil lleva a la cascada de Golling que despliega dos saltos de 75 m en medio de un bosque frondoso.

Al norte, Hallein combina el encanto de su casco antiguo con la oferta cultural del museo celta y la cercanía a los Barmsteine dos agujas rocosas que se pueden escalar en una hora. La vista desde la cima abarca el valle del Salzach, el Tennengebirge y hasta el Watzmann alemán, y una leyenda local cuenta que el propio diablo modeló esas rocas con fragmentos de montaña.

En Abtenau rodeado de prados alpinos, se celebra cada septiembre el Erntedank una fiesta de Acción de Gracias que incluye procesiones y trajes tradicionales. El Heimatmuseum Arlerhof muestra la vida rural desde el siglo XIV, con una cocina de humo, molino y una diligencia postal de 1880 que aún funciona gracias a voluntarios.

Para los amantes del trekking, el desfiladero de Lammerklamm cerca de Scheffau, ofrece un camino de casi un kilómetro entre paredes verticales y un río turquesa. Las pasarelas de madera, instaladas en 1884, permiten explorar la garganta con seguridad, aunque se recomienda calzado antideslizante.

Gastronomía y alojamiento en el corazón del Tennengau

El Tennengau está reconocido como Región del Buen Comer por dos productos emblemáticos: el AlmKäse un queso de leche de heno de alta montaña, y el BergLamm cordero criado en los pastos de Abtenau. Más de 40 establecimientos aparecen como GenussPartner garantizando platos de kilómetro cero.

El Genießerhotel Döllerer situado en Golling, resume la esencia de la zona. Con 25 habitaciones, un Alm Spa y un jardín comestible, el hotel permite a los huéspedes iniciar el día en la propia charcutería del propio Döllerer, eligiendo embutidos y quesos recién cortados. El desayuno se siente más como una visita a una tienda gourmet que como un buffet tradicional.

Otros locales recomendados incluyen el Wirtshaus Döllerer (2 Hauben), el Gasthof Goldener Stern en Abtenau, con tradición desde 1592, y el Café Braun de Hallein, fundado en 1912 y famoso por sus trufas y macarons. Para una cena con vistas, el Gasthof Lammerklause en Scheffau ofrece platos típicos austriacos en una terraza que domina el desfiladero.

Llegar es sencillo: el aeropuerto de Salzburgo está a 20-30 min en coche, y la red de trenes ÖBB conecta Hallein y Golling en menos de 40 min desde la estación principal. La Mobility Card incluida en muchos alojamientos, permite usar el transporte público local sin coste adicional, aunque para acceder a los senderos más remotos el alquiler de coche sigue siendo la opción más cómoda.

Autor

Lucía Marín

Lucía Marín es editora de viajes especializada en escapadas de playa y costa. Lleva una década recomendando cuándo y adónde ir segun el tiempo.