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12 octubre 2026

Viaja en tren por la Cornisa Cantábrica: del Transcantábrico al regional

Viaja en tren por la costa norte de España, entre la opulencia del Transcantábrico y la economía del servicio regional, y vive paisajes inolvidables.

Viaja en tren por la Cornisa Cantábrica: del Transcantábrico al regional

El ferrocarril sigue siendo una de las mejores formas de observar la geografía española sin perder tiempo. En la Cornisa Cantábrica, dos alternativas contrastan en precio y nivel de confort, pero comparten la misma línea de vista: el océano, los picos y los pueblos que se suceden entre la ventanilla.

El Transcantábrico Gran Lujo: una experiencia de antaño con comodidades modernas

Inaugurado en 1983, el Transcantábrico fue el primer tren turístico de España y el pionero mundial en ancho métrico. Sus coche Pullman de 1923 fueron restaurados para convertirse en espacios que recuerdan la elegancia de los viajes de principios del siglo XX, pero con baños con ducha de hidromasaje sauna y minibar de última generación. La versión Gran Lujo dispone de 14 suites independientes, cada una con dormitorio, salón y baño privado, todo decorado en madera y equipamiento climatizado.

El itinerario atraviesa cuatro comunidades autónomas: desde San Sebastián hasta Santiago de Compostela pasando por el País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia. Cada día el tren se detiene en una estación tranquila, donde los pasajeros pueden dormir en camas fijas sin el ruido de la circulación nocturna. Entre paradas destacan la visita al Guggenheim de Bilbao, el Desfiladero de la Hermida, los Lagos de Covadonga y la Playa de las Catedrales, culminando con la majestuosa plaza del Obradoiro en Santiago.

El tren regional Santander-Oviedo: belleza a bajo costo

Si el lujo no está en el presupuesto, el tren regional que une Santander y Oviedo ofrece una alternativa económica sin perder la calidad del paisaje. Con tarifas entre 18 y 27 euros, cualquier viajero puede reservar un asiento y recorrer en cinco-seis horas la antigua línea de FEVE hoy gestionada por Renfe. El recorrido sigue la costa cantábrica, cruzando valles verdes y pueblos de pescadores que, de otro modo, pasarían desapercibidos.

Los puntos de interés son numerosos. Primero, Torrelavega muestra la arquitectura neogótica de la iglesia de la Asunción y el Palacio de Demetrio Herrero. A pocos minutos, San Vicente de la Barquera ofrece una ría bordeada de barcas, puentes de piedra y la posibilidad de avistar los Picos de Europa en el horizonte. Más al interior, Cabezón de la Sal alberga el bosque de secuoyas más extenso de Europa. Al cruzar a Asturias, Colombres sorprende con su arquitectura india y la Quinta de Guadalupe, sede de la Fundación Archivo de Indianos. Llanes y Ribadesella presentan playas urbanas, el paseo del muelle y la ermita de Guía, mientras que Oviedo brinda monumentos como la catedral de San Salvador y el teatro Campoamor.

Cómo combinar ambas opciones en tu viaje por la Cornisa Cantábrica

Una estrategia inteligente para aprovechar al máximo la región consiste en dividir el trayecto: iniciar con el Transcantábrico para vivir la experiencia de lujo y, al terminar en Santiago, volver en dirección oeste a través del tren regional hasta Oviedo y seguir hasta Santander. Así, se combinan dos mundos ferroviarios y se cubren prácticamente toda la zona costera, desde la sofisticación del País Vasco hasta la tradición marinera asturiana.

Al planificar, conviene reservar con antelación tanto la suite del Transcantábrico como los asientos del regional, ya que la demanda crece en temporada alta. Además, los guías locales que acompañan los traslados del tren de lujo ofrecen excursiones organizadas, mientras que el regional permite explorar los pueblos en paradas espontáneas, lo que brinda flexibilidad a viajeros con distinto ritmo y presupuesto.

Autor

Diego Morales

Diego Morales escribe igual de bien sobre la táctica de un derbi madrileño y una ruta gastronómica por Asturias. Periodismo deportivo con contexto y crónica de viaje con itinerario real.