El próximo 12 de agosto de 2026, la península ibérica será testigo de un evento astronómico excepcional: un eclipse solar total. Este fenómeno, que no se veía en la región desde 1912, ha generado una gran expectación entre la población. A diferencia de otros eventos espaciales, como las misiones de la NASA este eclipse podrá ser observado a simple vista desde la Tierra, sin necesidad de telescopios o prismáticos.
Para muchos españoles, este será su primer eclipse solar total. La persona más longeva de España, Teresa Fernández Casado, con más de 113 años, no ha tenido la oportunidad de presenciar uno. La expectación es comprensible, ya que un eclipse total no tiene comparación con otros tipos de eclipses, como los anulares, parciales o lunares.
¿Por qué no hay un eclipse total de Sol cada mes?
La Luna orbita alrededor de la Tierra aproximadamente cada 27 días, lo que podría hacer pensar que un eclipse solar ocurre cada mes. Sin embargo, la órbita lunar está inclinada unos cinco grados respecto al plano en el que la Tierra gira alrededor del Sol. Esta inclinación hace que la Luna pase la mayor parte del tiempo ligeramente por encima o por debajo del Sol, visto desde nuestro planeta.
Solo cuando la Luna nueva coincide con uno de los dos puntos donde ambas órbitas se cruzan, conocidos como nodos se produce un eclipse. Por esta razón, en todo el planeta solo ocurren entre dos y cinco eclipses de Sol al año, y la mayoría son parciales.
Consejos para observar el eclipse de forma segura
Observar un eclipse solar sin la protección adecuada puede causar daños irreversibles en la vista. Las gafas homologadas para eclipses están diseñadas para observar el Sol directamente, pero nunca deben utilizarse detrás del ocular de un telescopio o prismáticos. El motivo es que estos instrumentos concentran una enorme cantidad de luz y calor en un punto muy pequeño, lo que puede deteriorar o romper el filtro de las gafas en cuestión de segundos.
Si esto ocurre mientras se mira por el ocular, toda la radiación solar entrará directamente en el ojo, con consecuencias potencialmente irreversibles. Los filtros solares para telescopios siempre deben colocarse delante del objetivo, nunca detrás. Además, es fundamental utilizar gafas que cumplan la norma ISO 12312-2:2015.
El error que puede costarte un ojo de la cara
Utilizar gafas no homologadas o mirar directamente al Sol sin protección puede causar retinopatía solar una lesión en la retina que puede provocar la pérdida total de la visión. Este riesgo existe tanto si se mira al Sol sin protección a simple vista como si se utilizan métodos inadecuados. Otras lesiones por exposición al Sol pueden dañar tejidos oculares como la piel de los párpados, la córnea y la conjuntiva.
Curiosidades históricas y científicas
En 1504, durante su cuarto viaje, Cristóbal Colón utilizó un eclipse lunar para salvar a su expedición. Aprovechó su conocimiento de un almanaque astronómico para advertir a los indígenas de Jamaica que su Dios haría desaparecer la Luna como castigo si seguían negándoles ayuda. Cuando el eclipse comenzó, los indígenas, impresionados, volvieron a suministrar provisiones a la expedición.
Durante la totalidad del eclipse, será visible la corona solar la atmósfera más externa del Sol. Lo sorprendente es que, aunque la superficie visible del Sol ronda los 5.500 °C, la corona alcanza temperaturas de entre uno y varios millones de grados. Este fenómeno sigue siendo objeto de investigación para los científicos.
Los eclipses totales de Sol son menos comunes de lo que parece. Para que ocurran, la Luna debe verse casi exactamente del mismo tamaño que el Sol desde la superficie de la Tierra. En nuestro caso, el Sol tiene un diámetro unas 400 veces mayor que el de la Luna, pero también está aproximadamente 400 veces más lejos. Esta coincidencia fascinante permite que la Luna pueda ocultar por completo el disco solar y dejarnos contemplar la corona.
Sin embargo, esta coincidencia tiene fecha de caducidad. La Luna se aleja de la Tierra unos 3,8 centímetros cada año, por lo que dentro de cientos de millones de años dejarán de existir los eclipses totales tal y como los conocemos.
El 12 de agosto de 2026, la península ibérica vivirá un evento astronómico único. Prepárate para disfrutarlo de forma segura y aprovecha esta oportunidad para maravillarte con uno de los espectáculos más fascinantes que nos ofrece el universo.



