El pasado 26 de agosto de 2026, una devastadora riada arrasó la frontera entre Nepal y China, dejando más de 300 muertos y centenares de desaparecidos. La catástrofe, inicialmente atribuida a un terremoto, fue en realidad causada por el colapso de un glaciar en el Himalaya. Este evento ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la región ante el cambio climático y los desastres naturales.
La criosfera de la región, compuesta por glaciares y nieve perpetua, se está viendo gravemente afectada por el aumento de las temperaturas. Este fenómeno está provocando el retroceso acelerado de los glaciares y aumentando el riesgo de deslizamientos de tierra y inundaciones.
El colapso del glaciar y la riada
Según los expertos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) un gran volumen de hielo y escombros rocosos procedentes de un glaciar ingresó al río Lhende, un afluente del río Bhote Koshi. Este evento desencadenó una crecida repentina de agua, sedimentos y rocas río abajo, similar a un tsunami tierra adentro.
El nivel del agua en el río Trishuli subió hasta nueve metros en media hora, causando destrucción a su paso. La masa de agua recorrió casi 170 kilómetros, arrasando todo a su paso. El geocientífico Dan Shugar, de la Universidad de Calgary, confirmó que se había derretido una gran cantidad de nieve en las 24 horas previas al desastre, lo que debilitó el glaciar y provocó su colapso.
El papel del cambio climático
El cambio climático está generando condiciones que desestabilizan las rocas y el hielo de alta montaña. La región del Himalaya, conocida como el Tercer Polo se está calentando a casi el doble del ritmo promedio mundial. Esto está provocando un rápido retroceso de los glaciares, con masas de hielo que se han reducido el doble de rápido desde el año 2000 en comparación con las décadas anteriores.
Las inundaciones por desbordamiento de lagos glaciares son cada vez más comunes en las regiones alpinas de todo el mundo debido al cambio climático. Adrian McCallum, jefe de disciplina de ingeniería en la Universidad de Sunshine Coast, afirma que cuando se combinan todos los datos físicos sobre el retroceso de los glaciares y el deshielo del permafrost, la situación se complica. Simon Allen, investigador asociado de la Universidad de Zúrich, prevé que estos eventos se vuelvan más frecuentes.
El terremoto como consecuencia, no como causa
Inicialmente, el gobierno nepalí apuntó a un terremoto como la causa principal del colapso del glaciar. Sin embargo, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que un análisis posterior sugiere que la energía sísmica fue generada por el propio deslizamiento de tierra y no por un terremoto tectónico. El derrumbe glacial se registró como un sismo de magnitud 5,2 en la escala de Richter, ocurrido cerca de la frontera entre Nepal y China a las 8:37 de la mañana, hora local, del miércoles.
El incidente del miércoles sigue un patrón que los investigadores llevan tiempo alertando. La creciente frecuencia de los peligros relacionados con la criosfera es ahora más evidente que nunca. Farooq Azam, especialista principal en criosfera del ICIMOD, advierte que el ritmo del cambio es tan acelerado que nuestros esfuerzos actuales no logran hacer frente a este rápido cambio.



