Eugenio Recuenco reconocido fotógrafo español que hizo su nombre entre los pasillos de Vogue y Vanity Fair vuelve a los focos con una propuesta totalmente distinta. El jueves 30 de septiembre, el centro cultural La Térmica de Málaga abrió sus puertas a ‘Fulgor y Delirio: Cartografía de lo humano’ una muestra inédita que permanecerá accesible al público hasta el 31 de enero de 2027.
Tras una carrera marcada por imágenes de alta moda que vendían sueños, la reciente obra del artista se aleja de los escenarios de lujo para centrarse en lo que él considera la verdadera esencia del ser: el cuerpo humano y las emociones que lo atraviesan. La exposición ocupa ambas salas del recinto, combinando fotografía de gran formato, vídeo, escultura y una serie de elementos sensoriales diseñados para involucrar al visitante más allá de la mera contemplación visual.
La instalación y el lenguaje visual de ‘Fulgor y Delirio’
La primera sala presenta dípticos de gran tamaño donde la composición minuciosa permite observar cada detalle de la puesta en escena. Los retratos, a menudo construidos en escenarios artificiales, revelan una intimidad cruda que contrasta con la perfección que caracterizó la etapa de moda del fotógrafo. En la segunda sala, las imágenes se insertan en cajas de luz sobre paredes oscuras; la iluminación pasa a ser parte integral de la experiencia, creando sombras que acentúan la tensión entre visibilidad y ocultamiento.
Según el propio Recuenco, el proyecto parte de una “idea primitiva” de capturar el cuerpo, pero rápidamente comprendió que lo que estaba fotografiando era el ser humano en toda su complejidad. «El fulgor es esa llama que nos rompe el automatismo animal», explica, señalando que el placer y la pasión son los rasgos que nos diferencian de otras especies. En la exposición aparecen conceptos como sumisión, poder, amor, abandono y obsesión, trazando un viaje que transita entre lo visible y lo intangible, entre lo que mostramos y lo que permanece oculto bajo la piel.
Programa de mediación y salud mental
La muestra no se limita a la exhibición de obras; está acompañada de un amplio programa de actividades que abordan los temas propuestos desde la perspectiva de la salud mental. Entre las iniciativas destaca la mesa redonda ‘Sobre el Trauma: de la herida al acompañamiento’, en la que el fotógrafo dialoga con psicólogos y psiquiatras del Hospital Universitario Virgen de la Victoria. El debate, moderado por el psicólogo clínico Andrés Caballo, investiga la relación entre el trauma corporal y las emociones, ofreciendo al público una mirada interdisciplinar.
Para los jóvenes de 18 a 25 años, se han planificado talleres colaborativos con el colectivo ‘Creando Cambios’. Estos talleres utilizan la obra de Recuenco como punto de partida para reflexionar sobre sexualidad, identidad y experiencias corporales, combinando visitas guiadas y dinámicas grupales dirigidas por profesionales de la salud mental. Además, se programarán performances y otras intervenciones artísticas en vivo que vinculan la exposición con las artes vivas.
Comisariat y apoyos institucionales
La curaduría está a cargo de Juan Carlos Moya Zafra responsable artístico del Centro de Arte Tomás y Valiente (CEART) de Fuenlabrada y reconocido comisario independiente. El vicepresidente de Cultura y Educación de la Diputación de Málaga, Manuel López Mestanza, resaltó la importancia de la muestra como una de las propuestas más innovadoras del panorama español contemporáneo, destacando que “La Térmica busca ir más allá de los formatos expositivos convencionales”.
En conjunto, ‘Fulgor y Delirio’ se plantea como un proyecto pensado específicamente para el espacio de La Térmica, ofreciendo al público una experiencia multisensorial que invita a cuestionar la propia relación con el cuerpo, el deseo y la emoción. La combinación de arte visual y diálogo psicológico constituye un ejemplo de cómo la cultura puede convertirse en un catalizador de reflexión y bienestar.



