En el corazón de Bohemia, a orillas del río Elba, se encuentra un lugar que combina historia, arte y arquitectura de manera única. El hospital de Kuks, declarado Monumento Cultural Nacional es un testimonio del barroco centroeuropeo y una parada obligatoria para los amantes de la cultura.
Este complejo, construido entre 1707 y 1715 por el conde František Antonín Špork fue concebido Como un refugio para ancianos y veteranos de guerra. Sin embargo, su verdadero valor reside en las esculturas de Matyáš Bernard Braun que lo convierten en un lugar de gran importancia artística.
La historia detrás del hospital de Kuks
El conde Špork, un gran mecenas del barroco, decidió construir este complejo aprovechando unas fuentes de aguas minerales con propiedades curativas. El arquitecto Giovanni Battista Alliprandi fue el encargado de diseñar el hospital, que incluía un balneario, un hospital y un templo del arte.
Sin embargo, la fortuna del complejo fue efímera. En 1740 una crecida del Elba arrasó buena parte del balneario y secó las fuentes medicinales. A pesar de esto, el hospital sobrevivió y en 1743 pasó a manos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios que mantuvo su labor asistencial hasta 1938.
Qué ver en el hospital de Kuks
La visita al hospital de Kuks se organiza en varios circuitos guiados, todos ellos con guía incluido. El circuito básico, de una hora de duración, es el más completo y recomendado para quienes desean conocer la historia y el arte de este lugar.
Las esculturas de las Virtudes y los Vicios
Al llegar al hospital, lo primero que llama la atención son las doce estatuas monumentales que flanquean la terraza frontal. Estas esculturas, obra de Braun, representan seis Virtudes y seis Vicios. Las expresiones y los gestos de las estatuas son tan realistas y detallados que resultan sobrecogedores.
Es importante destacar que las estatuas que se ven en la terraza son réplicas exactas. Las originales se encuentran en el lapidario interior un espacio dedicado a la conservación de estas obras maestras.
El corredor de la Danza de la Muerte
Dentro del edificio, el pasillo principal conserva un ciclo de pinturas murales conocidas como la Danza de la Muerte. Estas pinturas, restauradas, representan la muerte bailando con personas de todas las clases sociales, un recordatorio de la fragilidad de la vida.
Recorrer este corredor, flanqueado por antiguas celdas donde vivían los ancianos acogidos, es una experiencia inquietante que invita a la reflexión.
La iglesia de la Santísima Trinidad y la cripta de los Špork
El recorrido de la visita guiada continúa por la iglesia de la Santísima Trinidad un ejemplo del barroco checo. Quienes elijan el circuito correspondiente pueden bajar hasta la cripta de los Špork donde descansan los restos de la familia Špork y de sus descendientes.
La farmacia barroca «U Granátového jablka»
Uno de los lugares más fascinantes del complejo es la farmacia barroca «U Granátového jablka» la segunda más antigua conservada en la República Checa. Sus estanterías de madera tallada, repletas de antiguos botes de cerámica y frascos de cristal, ofrecen una panorámica curiosa de cómo se entendía la medicina hace tres siglos.
En esta farmacia, se pueden encontrar rótulos en latín que describen ingredientes como sangre de dragón y cuernos de unicornio un testimonio de las creencias y prácticas médicas de la época.
El jardín de plantas medicinales
Fuera del horario de las visitas guiadas, merece la pena acercarse al jardín de plantas medicinales del hospital. Este espacio, de acceso libre, es un lugar ideal para relajarse después de tanta intensidad barroca.
El Belén de Braun, una joya escondida en el bosque
Tras la visita al hospital, no te puedes perder el Belén de Braun ubicado a apenas 3 kilómetros de Kuks, en el bosque de Nový les. Aquí, Braun talló directamente sobre grandes bloques de piedra arenisca un conjunto de relieves y figuras de temática bíblica.
Este conjunto escultórico, declarado monumento cultural nacional es una auténtica galería de escultura al aire libre. El acceso es completamente gratuito y se puede llegar en coche hasta un aparcamiento junto al bosque, desde donde son unos 15-20 minutos a pie.
Cómo llegar al hospital de Kuks
El hospital de Kuks está a poco más de dos horas en coche desde Praga y a menos de 30 minutos desde Hradec Králové. La dirección exacta es Kuks 81, 544 43 Kuks.
Si vas en coche, hay un aparcamiento de pago en el pueblo, desde donde se llega andando en unos 15 minutos. En transporte público, la opción más práctica es llegar hasta Jaroměř o Dvůr Králové nad Labem en tren o autobús desde Hradec Králové, y desde allí tomar un autobús local hasta la parada de Kuks.
Horarios y precios del hospital de Kuks (2026)
El hospital de Kuks abre de abril a octubre, de martes a domingo (cerrado los lunes, salvo en julio y agosto, cuando abre también ese día) en horario de 9:00 a 17:00.
Los precios del circuito básico son los siguientes:
- Adultos (25-64 años): 220 CZK (unos 9 €)
- Entrada reducida (jóvenes de 18 a 24 años, mayores de 65 años, personas con discapacidad): 180 CZK (unos 7,5 €)
- Niños de 6 a 17 años: 70 CZK (unos 3 €)
- Menores de 6 años, gratis
Las visitas se hacen siempre con guía (disponible en checo, inglés y alemán) y conviene reservar con antelación en la web oficial, sobre todo en temporada alta.
Reserva con tiempo: las entradas online solo cubren determinados horarios de salida. Calzado cómodo: tanto para el último tramo cuesta arriba desde el aparcamiento como, sobre todo, si te animas a caminar hasta el Belén de Braun. Nada de mascotas dentro del edificio: el interior del hospital no admite perros, aunque sí puedes pasear con ellos por los jardines y el exterior. Accesibilidad: el interior del hospital es accesible para sillas de ruedas, con la excepción de la cripta de los Špork, que conserva su acceso original.
Preguntas frecuentes sobre el hospital de Kuks
¿Qué es exactamente el hospital de Kuks? Es un complejo barroco construido a principios del siglo XVIII por el conde František Antonín Špork como hospital-asilo para ancianos y veteranos, hoy conocido sobre todo por sus esculturas de Matyáš Bernard Braun, su iglesia con cripta familiar y su antigua farmacia que es la segunda más antigua de toda Europa.
¿Cuánto dura la visita al hospital de Kuks? El circuito básico dura una hora. Si añades la cripta, la farmacia y un paseo por el jardín de plantas medicinales, puedes reservar entre 2 y 3 horas. Si además te animas a caminar hasta el Belén de Braun, cuenta media jornada completa.
¿Es necesario reservar la entrada con antelación? No es obligatorio, pero sí muy recomendable, especialmente en fin de semana o en temporada alta, ya que las visitas son guiadas, con horarios fijos y aforo limitado.
¿Se puede visitar con niños? Sí, aunque algunas de las esculturas y el propio motivo de la Danza de la Muerte pueden generar preguntas interesantes (y algo intensas) por parte de los más pequeños. Es una visita más cultural que lúdica, así que depende del interés de cada familia. Lo que sí que es muy recomendable para peques son los jardines y pastos aledaños.



