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3 octubre 2026

Cuarta edición del Sequillo Sonoro, un festival rural sin fronteras

Una fiesta sonora que revive el Valle de Sajambre y pone la cultura en el corazón de la montaña.

Cuarta edición del Sequillo Sonoro, un festival rural sin fronteras

El Sequillo Sonoro vuelve a los Picos de Europa para su cuarta edición, programada los días 10 y 11 de octubre. Bajo el cielo de la vertiente leonesa, el festival autogestivo propone una combinación de conciertos, actividades al aire libre y una experiencia que busca revertir la silenciosa vacía rural que caracteriza a la zona. Organizado por la Asociación Jardín de Peña Santa, el evento se desarrolla sin ánimo de lucro y con la entrada libre, invitando a residentes y visitantes a compartir una jornada donde la música y la montaña se entrelazan.

Con la vista del Parque Nacional de los Picos de Europa como telón de fondo, el proyecto apunta a dinamizar los pueblos de Oseja, Soto, Pío, Ribota y Vierdes de Sajambre. La iniciativa se alimenta del crowdfunding abierto, que permite a cualquier interesado aportar recursos y, al mismo tiempo, brinda a los habitantes locales la oportunidad de participar activamente, convirtiéndose en la fuerza vital que sostiene la propuesta.

Un festival sin ánimo de lucro que nace del valle

La Asociación Jardín de Peña Santa, promotora del Sequillo Sonoro se apoya en la economía colaborativa del territorio: los comerciantes ofrecen alojamiento y alimentación a músicos y sus equipos, mientras que las empresas locales se benefician del flujo de visitantes. Esta simbiosis genera un círculo virtuoso donde el gasto de los artistas impulsa la hostelería, y la presencia de público externo estimula la actividad comercial de los pueblos. Además, el festival se declara pet-friendly facilitando la participación de los amantes de los animales y habilitando zonas de pernocta para furgonetas camper con puntos de recarga eléctrica.

El modelo de financiación combina crowdfunding con el apoyo institucional del Ayuntamiento de Oseja de Sajambre y diversas asociaciones del valle, como Félix de Martino, Comida en la Calle y la Cultural Pío de Sajambre. Sin esta red de colaboraciones, el proyecto no podría mantenerse, ya que la inversión económica se complementa con el entusiasmo y la dedicación de los vecinos, quienes consideran el festival una oportunidad para poner en valor sus tradiciones y su paisaje.

Programación: música, rutas sonoras y actividades familiares

El programa está estructurado para ocupar todo el fin de semana. Las mañanas se destinan a las Rutas Sonoras recorridos guiados por los pueblos del valle que combinan explicaciones sobre la historia, la geografía y las costumbres locales con actuaciones acústicas al aire libre. Estas rutas culminan en conciertos íntimos en Soto y Pío, creando una fusión directa entre sonido y paisaje. Por la tarde, se organizan talleres para niños y actividades de micología que invitan a los participantes a explorar la biodiversidad del bosque.

Al caer la noche, el foco se traslada a Oseja de Sajambre, donde se presentarán bandas y artistas de la región, como DrugosCatalina Grande Piñón PequeñoElena JátivaEl Nido y Mendoza. Las sesiones de DJ, a cargo de La Viuda de Angelín, La Güeriata y Titinas DJ, complementan la oferta musical, garantizando una experiencia diversa que abarca desde el rock hasta la electrónica. La entrada permanece libre y el evento está abierto a mascotas, reforzando el carácter inclusivo del festival.

Impacto local y apoyo institucional

Más allá del espectáculo, el Sequillo Sonoro persigue un objetivo de descentralización cultural. Al llevar una oferta musical a una zona tradicionalmente desatendida, se busca colocar al valle en el mapa y contrarrestar la sensación de olvido que afecta a muchas áreas rurales. La presencia de artistas locales, provenientes de Castilla y León y Asturias, brinda visibilidad a talentos que, de otro modo, tendrían dificultades para acceder a escenarios urbanos.

El festival también funciona como motor económico: la llegada de público genera ingresos para hostelería, comercios y artesanos. Asimismo, la interacción entre visitantes y residentes favorece el intercambio cultural, permitiendo que tanto locales como forasteros conozcan las costumbres del Valle de Sajambre. Con el respaldo del Ayuntamiento y de las múltiples asociaciones vecinas, el Sequillo Sonoro se consolida como un referente de cómo la cultura puede ser agente de revitalización territorial.

Autor

Diego Morales

Diego Morales escribe igual de bien sobre la táctica de un derbi madrileño y una ruta gastronómica por Asturias. Periodismo deportivo con contexto y crónica de viaje con itinerario real.