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19 septiembre 2026

Análisis de la crónica costumbrista del viaje de Goyito

La cómica travesía del niño Goyito sigue siendo espejo de las vanas pretensiones sociales limeñas.

Análisis de la crónica costumbrista del viaje de Goyito

En 1840 el periódico limeño El espejo de mi tierra dio a conocer El viaje del niño Goyito una pieza que se inscribe dentro del costumbrismo peruano. Escrita por Felipe Pardo y Aliaga (1806-1868), figura destacada del teatro y la sátira, la obra adopta la forma de artículo de costumbre para burlarse de los extravagantes rituales de partida que caracterizaban a la élite limeña de la época virreinal tardía.

El protagonista, llamado niño Goyito es una representación exagerada del joven pretencioso de la capital. A pesar de su edad, la comunidad lo designa con ese apelativo infantil. Cuando recibe una invitación para viajar a Chile, la noticia se propaga como fuego entre familiares y vecinos. El texto describe con detalle los seis meses de preparativos: sastrería de ropas según la estación, confección de cigarreras por un hacendado de Cañete, dulces preparados por monjas y suplementos medicinales entregados por la madre Salomé. Cada gesto subraya la pomposidad de una sociedad que convierte la partida en espectáculo.

Personajes y voces narrativas

Además del propio Goyito, aparecen figuras como el profesor, el médico, un inglés llamado don Jorge, un catalán experto en navegación y varias mujeres –Sor María en Gracia, la madre transverberación del Espíritu Santo y las hermanitas del viajero– que aportan voces de autoridad y compasión. El narrador omnisciente, escrito en tercera persona, mantiene una distancia irónica que permite observar el desvarío colectivo sin emitir juicios explícitos, dejando que la exageración hable por sí misma.

Recursos literarios y su efecto crítico

El autor emplea un abanico de figuras retóricas para reforzar la burla. El polisíndeton “y… y… y…” intensifica la lista de preparativos, mientras que la anáfora repite palabras iniciales para marcar la monotonía de los rituales. Las interrogaciones y exclamaciones irrumpen el discurso, resaltando la ansiedad y el orgullo desmedido de los personajes. Comparaciones como “como si el viaje marcara una era universal” y metáforas que equiparan la partida con un acontecimiento bíblico subrayan la vanidad de la sociedad limeña.

Temas y crítica subyacente

El eje temático es, sin duda, la obstinación de las costumbres frente al progreso. A través de la descripción minuciosa del proceso de despedida –lágrimas, encargos, dudas sobre la seguridad del buque– Pardo y Aliaga evidencian cómo la ceremoniosidad supera la lógica práctica. El texto concluye comparando el antiguo modo de viajar con la inmediatez del presente, insinuando que, aunque los medios cambien, la actitud de ostentación persiste. Así, la obra se convierte en una crítica mordaz dirigida al imaginario social limeño que, a pesar del paso del tiempo, sigue atrapado en sus propias tradiciones.

Legado y presencia actual

Desde su publicación, el relato ha integrado todas las antologías de literatura peruana y los programas escolares, donde se le conoce como “El viaje del niño Goyito”. Su vigencia radica en la capacidad de transformar un episodio histórico en una mirada reflexiva sobre la permanencia de los hábitos superficiales. Cada nueva generación reconoce en Goyito al “niño bien” contemporáneo, demostrando que la sátira de Pardo y Aliaga sigue siendo una herramienta poderosa para cuestionar la arrogancia social.

Autor

Diego Morales

Diego Morales escribe igual de bien sobre la táctica de un derbi madrileño y una ruta gastronómica por Asturias. Periodismo deportivo con contexto y crónica de viaje con itinerario real.