Contents
Alaçatı, en la costa turca de la península de Çeşme, ha vivido una metamorfosis que atrae a viajeros en busca de playa, windsurf y auténtico patrimonio arquitectónico. Lo que fue durante años un conjunto de viviendas de estilo griego construido en piedra ha ganado nueva vida gracias a la rehabilitación de las tradicionales taş ev —casas de dos plantas con muros gruesos— que hoy acogen desde alojamientos con encanto hasta restaurantes y tiendas de artesanía.
La localidad combina un ambiente relajado con una oferta deportiva y cultural que la sitúa en el radar europeo. Sus callejuelas empedradas, las persianas pintadas en tonos pastel y los patios floridos conforman una estética reconocible; mientras, la cercanía al mar Egeo y los vientos constantes han hecho de Alaçatı un destino de referencia para el surf de vela y el kitesurf.
Arquitectura y patrimonio: las taş ev y los molinos
El rasgo más distintivo del pueblo son las taş ev, viviendas de piedra local construidas originalmente por comunidades de origen griego. Estos edificios, con sus muros aislantes, mantienen interiores frescos en verano y templados en invierno, una solución constructiva adaptada al clima mediterráneo. Muchas han sido restauradas con atención a los detalles, respetando carpinterías, balcones y patios interiores.
Molinos de viento: símbolos sobre la colina
Sobre una colina se elevan los históricos molinos de viento, construidos en el siglo XVIII para moler grano aprovechando los vientos dominantes. De los más de veinte que existieron, quedan siete, cuatro accesibles para el público. Algunos se han transformado en cafés o museos, ofreciendo miradores privilegiados hacia la ciudad y el Mare Egeo. Estas construcciones, en piedra y madera con palas regulables, constituyen una pieza clave para comprender la economía agraria pasada de la región.
Playas y deportes náuticos: el viento como protagonista
La costa de Alaçatı alterna franjas de arena fina con calas rocosas y playas de guijarros. Entre las más populares figura Ilıca Plajı, apreciada por su arena suave y aguas someras, ideal para familias. Para quienes buscan escenarios más salvajes, Delikli Koy ofrece acantilados calizos y cuevas marinas que crean piscinas naturales de gran transparencia.
Spot mundial de windsurf
Çark Plajı es el área donde la reputación internacional de Alaçatı como destino de windsurf se consolidó: vientos constantes, una bahía amplia y fondo arenoso lo convierten en un lugar seguro y técnico para la práctica del deporte. Aquí se celebran eventos de la talla de la PWA World Cup, que atraen a competidores de alto nivel. Además del windsurf, el kitesurf, el paddle y la vela encuentran condiciones favorables, sobre todo por la estabilidad del viento y las aguas protegidas.
Cómo llegar y moverse
El acceso a Alaçatı se realiza con facilidad desde la ciudad de Smirne (Izmir), situada hacia el este. La autopista O-32 conecta la periferia de Smirne con la península de Çeşme, y existen salidas que dejan al visitante muy cerca del casco antiguo. El aeropuerto Adnan Menderes en Smirne opera numerosos vuelos nacionales e internacionales y es la opción principal para quienes llegan por avión.
Desde Smirne es habitual continuar en coche o en autobús hasta Çeşme y luego a Alaçatı; el trayecto por carretera dura aproximadamente una hora y media dependiendo del punto de salida. En temporada alta también existen enlaces marítimos desde la isla de Chios, mediante catamaranes y ferries que facilitan conexiones entre Grecia y la costa turca.
Consejos prácticos y experiencia local
Para aprovechar Alaçatı conviene combinar tiempo de playa con paseos por el centro histórico y pausas gastronómicas en restaurantes que han elevado la cocina local. Muchos hoteles boutique operan en casas restauradas, ofreciendo una estancia que destaca por el diseño y la proximidad al patrimonio. En cuanto al clima, la temporada de baño se extiende hasta septiembre, cuando el mar mantiene temperaturas agradables.
Respeta las costumbres locales y valora la sostenibilidad: zonas de dunas y acantilados frágiles requieren prudencia para no dañar la vegetación costera. Si viajas por deporte, reserva con antelación en temporadas de competiciones; si buscas tranquilidad, visita en días laborables o fuera de los momentos de mayor afluencia.