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30 septiembre 2026

10 datos poco conocidos de la Ciudad de las Artes y Ciencias

Sumérgete en los secretos de la Ciudad de las Artes y Ciencias y descubre cómo fotografiarla sin prisas.

10 datos poco conocidos de la Ciudad de las Artes y Ciencias

La Ciudad de las Artes y Ciencias es un complejo futurista que combina ciencia, arte y naturaleza bajo una estética que evoca la cultura mediterránea. Diseñada por Santiago Calatrava y Félix Candela, el conjunto se compone de seis edificios emblemáticos y amplias áreas verdes que albergan museos, acuarios y auditorios.

Más allá de su imponente silueta, el recinto es un archivador de historias construidas en piedra, metal y agua. Este artículo recorre anécdotas arquitectónicas, datos ocultos, símbolos poco divulgados y propone rutas fotográficas que permiten al viajero curioso experimentar el espacio sin el bullicio de las multitudes.

Anécdotas arquitectónicas que pocos conocen

Uno de los mitos más difundidos es que la forma del Hemisfèric representa un ojo que todo lo ve; sin embargo, su verdadera inspiración proviene de la bóveda de una antigua escuela grecorromana, reinterpretada como una gigantesca esfera de vidrio. En el interior, la pantalla de proyección está suspendida gracias a un sistema de contrapesos que permite una rotación perfecta sin necesidad de motores visibles.

Otro detalle reservado a los técnicos es la existencia de una cámara secreta bajo el Puente de las Artes diseñada para albergar equipos de climatización de gran capacidad. Esta sala, accesible únicamente mediante una escalera de servicio oculta, mantiene una temperatura constante que protege las delicadas obras del Museo de la Ciencia.

Datos ocultos bajo la superficie

El suelo del complejo está cimentado sobre 200 pilotes de hormigón que se hunden en el antiguo cauce del río Turia. Este ingenioso recurso no solo garantiza estabilidad sísmica, sino que también permite la recirculación de agua pluvial hacia el Oceanogràfic donde se reutiliza para los tanques de los mamíferos marinos.

Además, bajo el Umbracle se encuentra una red de conductos invisibles que regulan la humedad del jardín vertical. Estos conductos, fabricados con materiales reciclados, suministran riego por goteo controlado, demostrando el compromiso del proyecto con la sostenibilidad.

Símbolos menos divulgados

El famoso dragón de metal que corona la fachada del Palau de les Arts Reina Sofía simboliza la fusión entre tradición y modernidad: su cuerpo está formado por placas de aluminio que reflejan la luz del sol, creando un efecto de fuego estático. Menos conocido es el pequeño salamándro de cerámica incrustado en la base del Museo de las Ciencias, un guiño al mito de la salamandra que sobrevive al fuego, aludiendo al proceso de innovación que caracteriza al conjunto.

En el Ágora un conjunto de columnas invertidas representa la arquitectura tradicional valenciana, pero con una inclinación que sugiere movimiento, recordando la constante evolución del conocimiento.

Rutas fotográficas recomendadas

Para capturar la esencia del complejo, se sugiere iniciar en el Hemisfèric al amanecer, cuando la luz dorada realza la textura del vidrio curvo y se evita la congestión de visitantes. Desde allí, caminar hacia el Umbracle permite jugar con sombras y reflejos de las plantas trepadoras.

La mejor perspectiva del Oceanogràfic se encuentra en la terraza del edificio adyacente, accesible mediante la escalera de servicio del parque. Desde ese punto, el horizonte se funde con la marea, ofreciendo una composición de líneas y agua que destaca en cualquier cámara.

Mejores horarios para evitar multitudes

Los visitantes que prefieren la tranquilidad hallan que las primeras horas de la mañana, entre 08:00 y 09:30, garantizan un acceso relajado a los principales edificios. Asimismo, la última hora antes del cierre, alrededor de las 18:30, permite recorrer los pasillos con luz tenue que brinda una atmósfera casi mágica.

Entre semana, los martes y miércoles son los días con menor afluencia, lo que brinda la oportunidad de explorar los jardines del Umbracle y el patio interno del Ágora sin interrupciones. Aprovechar estos momentos favorece la observación de los detalles arquitectónicos que a menudo pasan desapercibidos en la prisa.

Explorar la Ciudad de las Artes y Ciencias desde una perspectiva curiosa permite descubrir capas ocultas que enriquecen la visita. Con las rutas y horarios indicados, el viajero puede absorber la arquitectura, los símbolos y la serenidad que convierten este espacio en un museo viviente del futuro.

Autor

Diego Herrera

Diego Herrera es redactor de viajes de aventura y aire libre. Ex guía de montaña, lee los pronosticos para acertar la semana de senderismo o surf.