En abril de 2025, la Office National des Chemins de Fer (ONCF) anunció una hoja de ruta de casi una centena de miles de millones de dirhams destinada a transformar la infraestructura ferroviaria del reino antes de 2030. El programa totaliza MAD 96 mil millones y se reparte en tres grandes bloques: la construcción de la línea de alta velocidad Kenitra-Marrakech (MAD 53 mil millones), la adquisición de 168 trenes de última generación (MAD 29 mil millones) y la modernización de la red existente (MAD 14 mil millones).
Inversión y alcances del programa ferroviario
La columna vertebral del plan es una vía dedicada de 430 kilómetros que conectará la costa norte con la capital imperial del sur. La ruta, diseñada para soportar velocidades de hasta 320 km/h ampliará el corredor ya existente entre Tánger y Casablanca, integrando a Rabat y creando una arteria continua desde el norte atlántico hasta Marrakech. Además, el proyecto contempla la ampliación de estaciones clave, la instalación de sistemas de señalización digital y la adaptación de infraestructuras aeroportuarias como el Aeropuerto Mohammed V y el Aeropuerto Rabat-Salé garantizando conexiones intermodales eficientes.
Repercusiones para el turismo y la conectividad
Para el sector turístico, la reducción de tiempos de desplazamiento será decisiva. Según los cálculos de la ONCF, el trayecto entre Tánger y Marrakech podrá completarse en aproximadamente dos horas y cuarenta minutos una fracción del tiempo que actualmente requiere un viaje por carretera o un vuelo interno. Esta velocidad permite diseñar itinerarios que combinan ciudades emblemáticas—Tánger, Rabat, Casablanca, Marrakech y, en el futuro, Fez—sin sacrificar jornadas de visita. El proyecto también responde al calendario de los grandes eventos deportivos: Marruecos será co-anfitrión del Mundial de fútbol 2030 y, antes de eso, albergará la Copa Africana de Naciones, lo que exige una capacidad de transporte preparada y fiable.
Oportunidades para operadores y viajeros
Los agentes de viajes y tour operadores deben anticipar un nuevo abanico de productos. Con la disponibilidad de trenes de alta velocidad y una red regional reforzada, es factible crear paquetes de corta duración que incluyan varias ciudades sin recurrir a vuelos domésticos. Además, los 168 trenes nuevos aumentarán la frecuencia y la fiabilidad, facilitando también el desplazamiento diario de trabajadores del sector hotelero y de restauración que dependen del transporte público. Durante la fase de construcción, se esperan interrupciones temporales, sobre todo en la zona de Casablanca; por ello, es esencial monitorizar los horarios publicados y comunicar a los clientes los posibles cambios.
En conjunto, el plan ferroviario no solo representa una mejora de la infraestructura; es una apuesta estratégica por la sostenibilidad y por diversificar la oferta turística más allá de los puertos de entrada tradicionales. Al desplazar vehículos privados y vuelos cortos, el ferrocarril contribuye a reducir la huella de carbono de los viajeros, un argumento cada vez más persuasivo para los turistas europeos y norteamericanos que priorizan la responsabilidad ambiental.



