El 22 de septiembre de 2026 el Sol marca el inicio del otoño astronómico en la península ibérica, y el primer fin de semana completo de la nueva estación será el 26 y 27 de septiembre. Ese momento resulta idóneo para desempolvar las zapatillas de trail running y adentrarse en senderos donde el verde veraniego empieza a dar paso a matices ocres, rojizos y dorados.
Los bosques, valles y cumbres de España ofrecen una diversidad de rutas que permiten disfrutar tanto del ejercicio como del espectáculo cromático de la temporada. A continuación, se presentan cinco itinerarios que combinan accesibilidad, belleza escénica y desafíos moderados, perfectos para corredores que buscan una experiencia otoñal sin excesiva exigencia técnica.
Errekaidorra, Selva de Irati (Navarra)
Situada en el corazón del hayedo-abetal más extenso del Pirineo navarro, la ruta circular de Errekaidorra recorre aproximadamente 10 km y presenta un desnivel acumulado de 226 m. La caminata permite combinar bosques de hayas y abetos, arroyos cristalinos y pequeños desniveles que resultan cómodos para corredores de nivel básico o intermedio. En otoño, los tonos amarillos y anaranjados dominan el paisaje, creando un corredor de colores bajo los pies.
Hayedo de las Ilces, Parque Nacional de Picos de Europa (Cantabria)
Este sendero, señalizado dentro del parque, lleva a los corredores a través de un bosque de hayas que en octubre adquiere tonalidades rojizas. Con una longitud cercana a los 9 km y un desnivel de unos 200 m, la ruta es fácil de seguir y permite combinar la serenidad del bosque con vistas de los picos circundantes. Es ideal para quienes buscan una experiencia de trail running sin grandes subidas, pero con la majestuosidad del entorno picosérrico.
Ruta de los Abetos, Aigüestortes y Estany de Sant Maurici (Lleida)
En el Parque Nacional de Aigüestortes la senda de los abetos se desplaza por la zona de la Mata y el Gerdar, cubriendo unos 14 km con 300 m de desnivel positivo. Aunque el recorrido atraviesa alta montaña, la primera fase está compuesta de bosques densos que en otoño se tornan de un profundo cobre. La ruta exige un nivel medio, pues el terreno puede volverse resbaladizo con las primeras heladas, pero la combinación de bosques y lagos alpinos la convierte en una opción muy atractiva.
Cola de Caballo, Valle de Ordesa (Huesca)
El camino que lleva a la famosa Cola de Caballo parte de la pradera de Ordesa y sigue el cauce del río Arazas. Con una distancia total de unos 12 km y un desnivel de 350 m, este itinerario es más exigente y está pensado para corredores habituados a la montaña. En otoño, los bosques de haya-abetal se tiñen de oro, y las cascadas de la zona añaden un elemento acuático que realza la experiencia sensorial del trail running.
Santa Fe – Turó de l’Home y Les Agudes, Montseny (Cataluña)
Desde el pueblo de Santa Fe parte el recorrido circular de 11,6 km que asciende hasta el Turó de l’Home y continúa hacia Les Agudes. El tramo presenta un desnivel acumulado de 570 m, lo que lo sitúa en la categoría de dificultad alta. El bosque de hayas del Montseny se vuelve rojizo en septiembre, mientras que los miradores ofrecen panorámicas despejadas del interior catalán. Es la opción perfecta para corredores que deseen combinar subidas intensas con paisajes forestales otoñales.
Antes de encaminarse, es esencial consultar el estado de los senderos y la previsión meteorológica, ya que el cambio de estación incrementa la probabilidad de niebla, lluvias y caídas de temperatura. Se aconseja llevar zapatillas de trail con buen agarre, ropa transpirable y una capa impermeable ligera. Asimismo, mantenerse hidratado y respetar la normativa de cada parque natural garantizará una experiencia segura y sostenible.



