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18 septiembre 2026

San Sebastián celebra su 74ª edición mientras Rebordinos se retira

Rebordinos se despide tras 15 años de gestión y el Zinemaldia se enfrenta a nuevos retos y controversias

San Sebastián celebra su 74ª edición mientras Rebordinos se retira

El viernes arranca la 74ª edición del Festival de San Sebastián bajo la bandera de una cinta que muestra la frase de Federico García Lorca “En la bandera de la libertad bordó el amor más grande de mi vida”. La inscripción, de gran tamaño, cubre varios paneles frente al Teatro Victoria Eugenia y se lee a la sombra de los icónicos cubos de Rafael Moneo en el Kursaal. El acto inaugural está a cargo del último largometraje del aclamado director Fatih Akin que marca el tono de una programación que combina arte, polémica y gran expectación.

El programa de esta edición incluye estrenos de gran peso comercial, como La bola negra de los hermanos Ambrossi, que además lleva la visita de Brad Pitt a la ciudad. También se proyectará en la sección Perlas la película premiada en Venecia, Naza que relata el genocidio de Gaza desde la perspectiva de los propios militares israelíes. Junto a estos títulos, el festival presenta obras que han brillado en Cannes, como Fjord de Cristian Mungiu y Minotaur de Andrey Zvyagintsev, demostrando la amplitud de su oferta internacional.

El legado de José Luis Rebordinos

Durante sus quince años al frente, José Luis Rebordinos transformó al Zinemaldia en un verdadero motor de la industria cinematográfica española. La presencia de inversores, productoras y talentos emergentes aumentó notablemente, convirtiendo al festival en una de las referencias de financiación y coproducción en Europa. Además, la colaboración con la sede de arte Tabakalera y la escuela de cine Elías Querejeta amplió la actividad del certamen a lo largo de todo el año, creando una plataforma de formación y mentoría para nuevas generaciones.

Polémicas que marcaron la gestión

La dirección de Rebordinos no estuvo exenta de controversias. En 2021 el Premio Donostia fue otorgado a Johnny Depp, generando críticas por las acusaciones de violencia doméstica en su contra; el organizador defendió que el galardón celebra la trayectoria artística y no debe convertirse en un tribunal moral. Dos años después, la proyección de No me llame Ternera –un diálogo entre Jordi Évole y un exdirigente de ETA– provocó un manifiesto que pedía su retirada por supuesta legitimación del terrorismo. Rebordinos mantuvo la programación, argumentando que el público merece juzgar la obra por sí mismo. Más recientemente, el documental Tardes de soledad de Albert Serra, ganador de la Concha de Oro recibió la condena de grupos animalistas por su temática taurina, mientras el director insistía en la separación entre el arte cinematográfico y la tauromaquia.

Compromiso político y cultural

En los últimos años el festival ha abordado también debates internacionales, como la representación del conflicto en Gaza, y ha sido firme al rechazar cualquier veto cultural que impida la proyección de películas rusas o israelíes cuando su calidad lo justifica. Esta postura ha reforzado la imagen del Zinemaldia como espacio de libertad de expresión, aunque ha suscitado críticas de sectores que demandan una alineación política más clara.

Desafíos y perspectiva bajo Maialen Beloki

El panorama futuro presenta varios retos. El Festival de Venecia recién clausurado, se ha consolidado como la puerta de entrada a la temporada de premios internacionales, mientras que Cannes y la cada vez más ambiciosa cita de Zúrich compiten por los mismos estrenos. Además, la Academia de Hollywood ha excluido la Concha de Oro como vía directa al Oscar, reduciendo la capacidad del certamen de influir en la campaña internacional de una película.

Ante esta presión, algunos analistas preguntan si el Zinemaldia podría evolucionar hacia un modelo similar al London Film Festival concentrándose en estrenos de gran calibre sin una sección competitiva. Otros sugieren que la nueva directora, Maialen Beloki mantenga la competición oficial pero la reserve para obras más arriesgadas y experimentales, dejando la sección Perlas como escaparate de los grandes nombres de la industria. Sea cual sea la decisión, la capacidad de adaptación será crucial para que el festival siga siendo relevante en un calendario cada vez más saturado.

Con la mirada puesta en la diversidad programática, la defensa de la libertad creativa y la búsqueda de un equilibrio entre lo comercial y lo artístico, el Festival de San Sebastián se prepara para escribir un nuevo capítulo bajo el liderazgo de Maialen Beloki.

Autor

Carla Vidal

Carla Vidal escribe sobre ciudades y cultura. Sabe emparejar un destino con el clima de la semana, de plazas soleadas a dias de museo sin lluvia.