España ha dado un paso significativo en su compromiso con la restauración de la naturaleza. El país ha enviado a la Comisión Europea su proyecto de Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza cumpliendo con lo establecido en el Reglamento (UE) 2024/1991.
Este plan, coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) detalla las medidas necesarias para avanzar en la restauración de los ecosistemas y contribuir al cumplimiento de los objetivos establecidos por la normativa europea. El objetivo es mejorar el bienestar ambiental y humano, así como el desarrollo de actividades socioeconómicas en ecosistemas degradados.
Un proceso de elaboración colaborativo
La elaboración del proyecto de Plan Nacional ha requerido un amplio trabajo de coordinación entre las distintas administraciones con competencias en las materias afectadas por el Reglamento. El MITECO ha trabajado junto a las comunidades y ciudades autónomas, así como con un amplio número de entidades y ciudadanos para recopilar y analizar la información disponible.
Este esfuerzo ha permitido integrar las distintas medidas previstas en materia de restauración de la naturaleza, teniendo en cuenta las características y necesidades específicas de los diferentes territorios y ecosistemas presentes en España. Además, el proceso ha contado con un amplio proceso de participación pública, con el objetivo de recabar las aportaciones de ciudadanos, organizaciones, entidades científicas, sectores económicos y otros agentes interesados.
Medidas concretas para la restauración de ecosistemas
El proyecto aborda diversos ámbitos establecidos por el Reglamento europeo y contempla medidas destinadas a mejorar la condición de los hábitats y ecosistemas y a recuperar aquellos que presentan un estado degradado. Entre las actuaciones previstas se encuentran las dirigidas a mejorar la condición de los Tipos de Hábitats de Interés Comunitario (THIC).
En los ecosistemas marinos, el plan prevé actuaciones sobre una superficie de 288 km² antes de 2030 y de 12,3 km² susceptibles de restablecimiento del hábitat de fanerógamas marinas. Además, se incluyen medidas para favorecer la recuperación de las poblaciones de polinizadores, mediante actuaciones sobre 576 km² antes de 2030 y un mínimo de 1079 km² antes de 2050.
Ecosistemas urbanos, fluviales y agrarios
El Plan incorpora también los objetivos europeos relacionados con los ecosistemas urbanos, con medidas destinadas a mantener y aumentar la superficie de espacios verdes y la cobertura arbórea en las ciudades. Se prevén medidas municipales sobre más de 200 km² antes de 2030 para evitar la pérdida neta de espacios verdes y cobertura arbórea.
En los ecosistemas de agua dulce, el Plan contempla medidas orientadas a mejorar el estado de los ríos, favorecer la conectividad longitudinal y recuperar las funciones ecológicas de los sistemas fluviales. Para recuperar la conectividad de los ríos y llanuras aluviales, se plantea recuperar 65 km de ríos de flujo libre y más de 120 km² de llanuras aluviales antes de 2030.
En los ecosistemas agrarios, el Plan contempla medidas orientadas a mejorar su biodiversidad, promoviendo prácticas agrícolas sostenibles, la conservación de elementos del paisaje y el mantenimiento de sistemas agrarios de alto valor natural. Se prevén medidas sobre 1982 km² hasta 2030 y en torno a 2363 km² a 2040 y 2050.
El siguiente paso: la revisión de la Comisión Europea
El envío del proyecto al Comisión Europea marca el inicio de una nueva fase. La Comisión deberá revisar el proyecto presentado por España. Hasta que Bruselas no se pronuncie, el texto mantiene la condición de proyecto nacional remitido en cumplimiento del reglamento europeo.
Este plan no solo es un paso crucial para cumplir con las obligaciones jurídicas establecidas por la normativa comunitaria, sino que también representa un compromiso firme de España con la transición ecológica y la conservación de la naturaleza.



