El 26 agosto 2026 una masa de hielo y escombros procedente de un glaciar en el Himalaya se desplomó hacia el río Lhende afluente del Bhote Koshi provocando una riada que arrasó tramos río abajo en la frontera entre Nepal y China y afectó el curso del río Trishuli en su recorrido.
La catástrofe mostró la vulnerabilidad del llamado Tercer Polo región que se calienta a ritmo acelerado, y desencadenó una respuesta masiva de rescate y evacuación; Último actualización: 28 agosto 2026.
Impacto inmediato y cifras en evolución
Las autoridades registraron inicialmente más de 300 muertos y centenas de desaparecidos, cifra que fue revisada en días posteriores a al menos 472 víctimas mortales y más de 1.400 desaparecidos según consolidaciones de equipos de emergencia y gobiernos regionales; además, se informó de cientos de evacuados y desplazados.
En Nepal se declaró la zona en estado de desastre y se desplegaron más de 9.000 efectivos para búsqueda y rescate, mientras que China evacuó a centenares de turistas y suspendió temporalmente labores en áreas de riesgo por la posibilidad de una segunda riada provocada por un tapón de escombros de unos 50 metros de altura que retenía cerca de 2 millones de metros cúbicos de agua.
Secuencia física del colapso y alcance del daño
Expertos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) describieron que un gran volumen de hielo y rocas ingresó al Lhende generando una onda de agua, sedimentos y escombros que elevó el nivel del Trishuli hasta nueve metros en media hora y recorrió casi 170 kilómetros río abajo, arrasando infraestructuras y asentamientos ribereños.
La avalancha de lodo e hielo avanzó tramos cortos a gran velocidad, con reportes que indican 20 kilómetros en siete minutos en algunos tramos, y destruyó puentes y la central hidroeléctrica de Langtang Khola; se contabilizaron al menos 80 puentes dañados y carreteras incomunicadas, lo que dificultó el acceso a zonas como Syapru Besi y Timure, aislando a aproximadamente 50.000 personas.
Causa del suceso y relación con condiciones climáticas
Un análisis sísmico registró un evento equivalente a magnitud 5,2 en la escala de Richter a las 8:37 de la mañana local del miércoles, cuya energía fue atribuida al propio derrumbe de masa y no a un terremoto tectónico, según los estudios preliminares que inspeccionaron las ondas generadas por el deslizamiento.
El geocientífico Dan Shugar de la University of Calgary confirmó que se había producido un derretimiento significativo de nieve en las 24 horas previas al colapso, mientras especialistas del ICIMOD, incluido el principal en criosfera Farooq Azam y académicos como Adrian (Universidad de Sunshine Coast) y Simon Allen (Universidad de Zúrich) vinculaban la inestabilidad del hielo y del permafrost con el aumento de temperaturas del Tercer Polo que agravan el retroceso glaciar y la ocurrencia de eventos como este.
Rescate, evacuaciones y ayuda internacional
Las operaciones de rescate reportaron la extracción de cientos de personas: se indicó la recuperación de 466 personas en un primer recuento y la búsqueda continuó con cifras de desaparecidos que varían según jurisdicción, incluidos cientos de extranjeros; se informó que España buscaba a cuatro ciudadanos españoles desaparecidos mientras sus servicios consulares se movilizaban.
Organismos internacionales liberaron apoyos de emergencia, con asistencia financiera inmediata por un monto cercano a 1,7 millones de euros para operaciones humanitarias, y agencias sanitarias y de migración sumaron personal y recursos, mientras las autoridades advirtieron del riesgo de nuevas crecidas por la ruptura del tapón de escombros y ordenaron evacuaciones preventivas en franjas bajas aguas abajo.
El flujo de datos sigue cambiando a medida que avanzan las labores de acceso y se actualizan los listados de afectados; las autoridades mantienen centros de coordinación en las áreas afectadas y los equipos de búsqueda trabajan en condiciones de terreno complejo y peligro por posibles desprendimientos adicionales.



