La película El código Da Vinci dirigida por Ron Howard en 2006, cautivó a millones de espectadores con su intrigante trama y sus impresionantes locaciones. Protagonizada por Tom Hanks y Audrey Tautou la historia sigue a Robert Langdon y Sophie Neveu en una emocionante búsqueda a través de obras de arte, iglesias y antiguos misterios.
Pero, ¿qué hace tan especiales a estas locaciones? Acompáñanos a descubrirlo.
París: el Louvre y más allá
La aventura comienza y termina en el Museo del Louvre de París, uno de los lugares más emblemáticos del mundo del arte. Aquí es donde se encuentra el cuerpo del curador Jacques Saunière lo que desencadena la investigación de Langdon.
El Louvre permitió a la producción filmar algunas escenas en su interior, una oportunidad rara para una gran producción cinematográfica. La presencia del museo es coherente con la trama, ya que alberga una impresionante colección de obras maestras, incluyendo la Gioconda de Leonardo da Vinci, fundamental en el enigma del film.
Para las escenas, no fue posible iluminar la obra original con equipos cinematográficos, por lo que se utilizó una réplica de la Monna Lisa. Hoy, el cuadro se encuentra en la Salle des États protegido por una famosa vitrina, y es uno de los símbolos más reconocidos del museo.
Otras locaciones parisienses incluyen el Pont du Carrousel el Pont de l’Archevêché la Rue Saint-Georges y la Place Saint-Georges que transforman la ciudad en un verdadero laberinto narrativo.
La iglesia de Saint-Sulpice en el VI arrondissement también juega un papel crucial. Este monumento religioso está asociado a la llamada Línea de la Rosa y a la búsqueda de la misteriosa clave de bóveda.
Londres: entre abadías y catedrales
Cuando Langdon y Sophie llegan a Londres, la historia los lleva a la Westminster Abbey uno de los monumentos más importantes de la capital británica. Sin embargo, no siempre se ve la verdadera abadía. Los exteriores son auténticos, pero para los interiores, la producción tuvo que buscar alternativas debido a la negativa de Westminster Abbey a permitir las filmaciones.
La principal sustituta fue la Lincoln Cathedral en Lincolnshire, un impresionante ejemplo de arquitectura gótica medieval. También se utilizó la Winchester Cathedral en Hampshire, conocida por su larga nave gótica. En Londres, la Temple Church del siglo XII y vinculada a los Caballeros Templarios fue utilizada directamente en el film.
Escocia: la Rosslyn Chapel
El viaje culmina en Escocia, en la Rosslyn Chapel cerca de Edimburgo. Construida en el siglo XV, esta capilla es famosa por sus ricas decoraciones escultóricas. Es la locación que más une la realidad literaria y cinematográfica, ya que Dan Brown se inspiró en este lugar para su novela.
La Rosslyn Chapel es un ejemplo perfecto de cómo el cine puede transformar un lugar real en un elemento fundamental de la trama. Su arquitectura y decoraciones contribuyen a crear una atmósfera de misterio y aventura que ha fascinado a audiencias de todo el mundo.
Las locaciones elegidas para la película no son solo fondos, sino verdaderos protagonistas que contribuyen a crear una atmósfera única e inolvidable.



