El Parlamento Europeo ha dado un paso significativo al aprobar la regulación de las nuevas técnicas genómicas (NTG) una decisión que promete transformar el panorama agrícola en Europa. Esta medida, que ha generado tanto expectativas como críticas, busca facilitar el uso de técnicas innovadoras para mejorar la resistencia de los cultivos a plagas y enfermedades, así como su adaptación al cambio climático.
La aprobación de esta normativa no ha estado exenta de controversia. Organizaciones ecologistas y de consumidores han expresado su preocupación por los posibles riesgos que conlleva, incluyendo la pérdida de transparencia y el mayor control de las multinacionales a través de patentes de semillas.
Impacto de la nueva legislación
La nueva ley simplifica los procedimientos de autorización para muchas plantas modificadas genéticamente, eliminando la necesidad de evaluación de riesgos, trazabilidad y etiquetado obligatorio hasta el producto final. Esto abre el mercado a plantas patentables, aumentando la dependencia del sistema alimentario en pocas empresas multinacionales.
Ecologistas en Acción ha señalado las consecuencias imprevisibles para la biodiversidad advirtiendo que los impactos podrían ser catastróficos e irreversibles. Diego Bárcena, portavoz de la organización, ha destacado que la legislación aprobada no exige evaluar los efectos de los cambios fenotípicos en las plantas, lo que podría afectar a los polinizadores y al medio ambiente
Beneficios y críticas
Desde el Parlamento Europeo, se ha asegurado que las nuevas normas reducirán la dependencia de los agricultores de las importaciones y mejorarán su competitividad. Jessica Polfjard, eurodiputada del PP y ponente de la propuesta, ha calificado la aprobación como una victoria histórica para los agricultores europeos, destacando la necesidad de acceso a herramientas modernas de mejora genética.
Por otro lado, organizaciones como Vía Campesina han protestado contra la propuesta, considerándola una desregulación total que elimina la evaluación de riesgos y las medidas de protección contra la contaminación. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) de España ha celebrado la decisión, subrayando su importancia en el contexto actual de cambio climático y geopolítico.
Detalles de la normativa
El reglamento distingue dos categorías de NTG: la categoría 1, que incluye plantas consideradas equivalentes a las variedades convencionales y no requieren controles adicionales ni etiquetado, y la categoría 2, que abarca plantas con modificaciones genéticas más complejas y siguen sujetas a la legislación vigente sobre OGM.
Las plantas obtenidas mediante NTG podrán patentarse, pero se establecen salvaguardias para garantizar su asequibilidad y un acceso equitativo para los agricultores. Además, se aplicarán tanto a las plantas originarias de Europa como a las importadas. No se permitirán plantas obtenidas con estas nuevas técnicas en la producción ecológica.
La nueva legislación entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE y empezará a aplicarse dos años después. Esta decisión marca un punto de inflexión en la agricultura europea, abriendo una nueva etapa para la competitividad, sostenibilidad y seguridad alimentaria.



